jueves, 23 de octubre de 2014

Cafetín con gramófono

El estudio de las revistas literarias I


El autor reseña dos revistas que se dedicaron a recopilar el trabajo de las publicaciones literarias del siglo XX.



Omar Rocha Velasco

Aunque existen muchos estudios sobre revistas literarias en Hispanoamérica, éstas no son consideradas como un objeto de estudio privilegiado por centros de investigación o profesores universitarios; es evidente que las miradas se han dirigido a los libros, pues gozan de mayor prestigio.
Uno de los aspectos que influye de manera determinante para que las revistas literarias no sean estudiadas, es que el acceso a ellas es dificultoso ya que su archivo y clasificación no está en las mejores condiciones en los centros documentales.
Un estudio precursor que reconoce la importancia de las revistas para revisitar la literatura hispanoamericana es el que emprendió Boyd G. Carter y que derivó en dos publicaciones: Las revistas literarias de Hispanoamérica (1959) e Historia de la literatura hispanoamericana a través de sus revistas (1968), ambas impresas en México.
Estos textos son citados como antecedente necesario para cualquier estudio sobre el tema; se trata de una revisión de miles de publicaciones periódicas, de las que se escogieron las más importantes y luego se realizaron estudios sobre literatura, crítica, historia, arte y lengua.
Carter tiene un criterio amplio de lo que son las revistas literarias, para él, dentro de esta categoría se inscriben las revistas mismas, los suplementos, las hojas literarias y los volantes de carácter mucho más efímero, reconoce que estos documentos tienen alto valor histórico y estético. El texto añade bibliografías e índices y una clasificación por países en orden alfabético.
Después de esta contribución pionera se han multiplicado los estudios y el señalamiento de la importancia de las revistas literarias como vía sistemática y creciente de desarrollo de las letras en la región, una muestra de ello es el volumen LXX de la Revista Iberoamericana dedicada a revistas literarias (2004).
Se trata de una compilación de artículos de distintas procedencias hecha por Jorge Schwartz y Roxana Patiño. Lo que hacen los compiladores en la introducción es señalar la importancia del estudio de las revistas literarias y culturales para repensar los problemas fundamentales del latinoamericanismo y para mostrar su complejidad o heterogeneidad; esta publicación intenta remediar el hecho de que los estudios particulares sobre revistas literarias no se han integrado a los problemas importantes:
“En otras palabras: estudiar las revistas como ‘objeto’ ha traído el problemático beneficio de la especificidad pero el perjuicio de la falta de integración con una complejidad discursiva que produce los múltiples y a veces contradictorios sentidos de una época literaria y cultural”. (p. 647)
La concepción que los autores mencionados tienen de las revistas literarias y culturales, es que éstas  permiten ver “el sentido inmediato de la literatura y de la cultura” en un momento dado, por tanto, permiten explorar zonas de “cruce” de ideologías y proyectos (culturales y literarios) previos a su consolidación. Retoman la idea de Beatriz Sarlo quien señala que las revistas literarias son “laboratorios de ideas” o “bancos de prueba” donde lo que se experimenta se consolida o fracasa posteriormente.
En esta publicación se hace un esfuerzo por contar con colaboradores provenientes de distintos ámbitos del conocimiento o distintos campos discursivos, así, participan, además de especialistas en crítica literaria, historiadores, cientistas sociales, políticos y artistas. Por otro lado, se plantea el ingreso de revistas brasileñas al ámbito literario latinoamericano, por lo que encontramos varios artículos de ese país, algo poco frecuente.
Otra publicación importante fue la realizada por Saúl Sosnowsky (1999), es una compilación de 39 ponencias que intentan mostrar lo que fue el siglo XX latinoamericano a través de sus revistas. La premisa inicial se relaciona con los planteamientos de Schwartz y Patiño, pues se intenta revalorizar la revista como fuente de estudio para acercarse a la complejidad de procesos históricos, políticos, artísticos y culturales que encierra el siglo XX latinoamericano.
En palabras de Sosnowsky: “el propósito central de esta publicación es ‘detectar los principales núcleos de los debates culturales’ que volvieron a las revistas en ‘tribunas del pensamiento’, en las que quedaron las huellas de ‘posiciones estéticas e ideológicas que conforman una parte integral del legado’ del siglo XX”. (p.12).
Uno de los hilos conductores del texto es el vínculo de las vanguardias latinoamericanas y los proyectos políticos, la pregunta es ¿en qué medida existen puntos comunes y puntos de distanciamiento de ambos ámbitos? Los textos, en general, señalan que las vanguardias surgen en momentos de tensión política y cultural que derivaron en formas heterogéneas plasmadas en la pluralidad de las revistas literarias.

El análisis de algunos artículos muestra que revistas tan importantes como Sur en Argentina, El boletín Titikaka en Perú, Contemporáneo en México y Orígenes en Cuba, no solo permiten pensar la relación del centro cultural y la periferia, sino también las relaciones entre nacionalismo y universalismo. Estas revistas muestran cómo se dieron los grupos intelectuales y cómo éstos se constituyeron en “polos irradiadores” de cultura, estableciendo una compleja relación con los estados nacionales.

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